Jonathan Hobin retrata las grandes tragedias… con niños

In the Playroom‘. Es el nombre de la serie que ha creado este canadiense, que recrea algunas de las noticias de mayor impacto en los últimos años utilizando a niños como protagonistas.

Jonathan Hobin

La serie ha traído consigo mucha polémica, no todos han visto con buenos ojos el trabajo del autor y hay quienes incluso lo han descrito como morboso y de mal gusto. Tanto el fotógrafo como los padres de los niños que han participado han recibido duras críticas.

Y es que, cuando vemos las imágenes, se nos viene a la cabeza en qué grado entenderán los pequeños modelos lo que significa cada foto. Si están simplemente jugando o si realmente asimilan el mundo en el que viven aunque la mayoría de los adultos se empeñen en proteger sus mentes del horror cotidiano y hasta dónde llega el impacto de la información a la que están expuestos cada día. Hobin, al fin y al cabo, ha creado una metáfora de la catástrofe y de lo poco conscientes que somos de la influencia que tiene el mundo “de los mayores” en los críos.

Podéis ver la galería completa aquí, pero os dejo alguna de las escenas de ‘In the Playroom’. Que las disfrutéis:

The Twins

Seal Heart

Got Him

Boxing Day

A Boo Grave

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Modelos de cuatro patas: fotografiando animales

Cuando uno es fotógrafo en potencia cualquier cosa le parece fascinante… y puede pasarse horas y horas fotografiando un simple tornillo. Pero va pasando el tiempo y empieza a picarnos la curiosidad por ampliar fronteras.

Algunos se interesan por la macro, otros por los paisajes, etc. y muchos otros deciden decantarse por el retrato. Hay mucha gente que defiende que el retrato es una de las técnicas más complicadas en la fotografía porque depende de demasiado factores… pero no es cierto. El retrato es igual de fácil o complejo que el resto de las disciplinas. Cada una tiene sus cosas y no se pueden comparar.

National Geographic Photography

Pero lo que sí que es cierto es que lleva tiempo aprender a hacerlo correctamente y definir nuestro propio estilo.

Es importante que leamos, miremos y practiquemos muchísimo antes de hacer ningún retrato por encargo (no tiene por qué ser un book remunerado, simplemente alguien que nos pida que le hagamos una foto para utilizarla laboralmente o una pareja que quiera adornar su salón) porque podemos cagarla pero bien.

La fotografía de animales no consiste solamente en retratos… pero sí es cierto que podemos practicar y aprender mucho con nuestras mascotas en materia de iluminación y composición. También se aplica en el caso de la macrofotografía, etc.

Fotografía de Tou Yun-Fei, fotógrafo de animales

¿Que no tenemos perro? No es ningún problema. Podemos utilizar cualquier tipo de animal o insecto, sea nuestro, de un amigo o simplemente que nos encontremos en la calle… los parques están llenos de pájaros, perros, gatos, ardillas y todo tipo de animales.

Organiza tu equipo

Tanto como si vas a hacer una sesión como si vas a improvisar en la calle, es necesario que sepas bien qué es lo que quieres hacer. De ello depende la selección del objetivo y los instrumentos de iluminación, etc.

No vas a usar lo mismo en el salón de tu casa a las 17h que en la calle a las 11 de la mañana.

Los animales no se paran

Trabajar con animales es como trabajar con niños… ya decía Hitchcock que no debía hacerse.

Un gatito que me encontré por Madrid

Nunca se van a parar a posar y probablemente se aburran en seguida (eso si conseguimos que se sienten en algún momento). Al igual que con los niños, debemos aprovechar esa “actividad” en vez de frustrarnos porque no paran quietos.

¿La luz? Natural, gracias

Hay muchos fotógrafos que hacen retratos verdaderamente impactantes de los animales. Montan un estudio profesional y disparan, consiguiendo fotos que hacen que las poses sean muy humanas.

Pero no hace falta que usemos una iluminación especial para hacerle fotos a nuestras mascotas, muchas veces podemos aprovechar la luz natural para hacerlo un poco más cálido y darle un aspecto que no quede tan “humano”.

Y sobre todo… ¡hay que acordarse de evitar el flash! Si ya el ruido del disparador suele molestar a algunos animales, la luz del flash es para ellos un fogonazo muy molesto.

¡Que te agaches!

Al igual que con los niños, hay ocasiones en las que un picado o un contrapicado le da a la foto un efecto impresionante… pero sobre todo si estamos haciendo un retrato o queremos que se vea bien la cara y la “expresión” del animal, es mejor ponerse a su altura… aunque a veces nos llevemos algún lametón.

No solo valen los peludos

También podemos elegir hacerle fotos a los insectos. En este caso necesitamos un buen objetivo macro… o un teleobjetivo, pero ¡cuidado con el estabilizador!

Esta abeja la saqué con un objetivo 55-200mm

La mayoría de las veces necesitaremos un trípode y muchísima paciencia, cuidar bien el fondo, el encuadre… ¡y enfocar manualmente!

National Geographic Photography

Animales de safari

Existe la oportunidad de hacer un safari fotográfico… pero eso no está al alcance de todos. ¿Qué podemos hacer entonces?

Podemos visitar el zoo, por ejemplo. Hay que echarle mucho ojo y paciencia, pero podemos conseguir retratar a los animales en “su salsa”.

Mucho cuidado con el objetivo (mejor un teleobjetivo), con no saltarse las normas al acercarse y con el enfoque. Hay que recordar lo que pasa cuando se hacen las fotos a través de un cristal

Nunca te aburras en casa

Ya hablamos de que deberíamos llevarnos la cámara cuando salgamos de casa porque nunca sabemos qué podemos encontrarnos… pero pasa lo mismo cuando no salimos de casa. Nunca debemos descartar ponernos a hacer fotos de lo que hay a nuestro alrededor, aunque estemos metidos entre cuatro paredes.

Nunca debemos aburrirnos. Cuando no sepamos qué hacer podemos usar lápices, muñecos, libros, etc. ¡Cualquier cosa! Nos sorprenderemos de cómo las horas pasan sin que nos demos cuenta y la cantidad de cosas que vamos a aprender… porque el más del 50% del aprendizaje es la práctica y gracias a algo tan mundano como unos cubiertos podemos aprender muchísimo sobre el enfoque, experimentar con la profundidad de campo, la luz… ¡y además procesando!

Algunos consejos:

1. Nuestros familiares pueden llegar a ser muy graciosillos… o simplemente no entienden qué estamos haciendo y le restan importancia. Por eso puede llegar a ser una verdadera molestia y nos entorpecerán mientras estamos haciendo fotos. Y nosotros también les molestaremos si estamos en medio. Debemos intentar estar solos en una habitación y no interrumpir a quien vive con nosotros, metiéndonos donde no molestemos y nadie nos moleste a nosotros.

2. Ponte cerca de una ventana. Por mucho que leamos… la luz se aprende con luz. Con la que entra por nuestros cristales aprenderemos las ventajas e inconvenientes de la luz natural y cómo aprovecharla y usarla en nuestro favor. También podemos crear pequeños ‘sets’ fotográficos en nuestro escritorio si queremos saber más sobre la fotografía de estudio.

3. No compres nada, usa lo que tengas en casa. Le puedes hacer fotos a cualquier cosa y seguramente tienes más que de sobra en casa, buscándolo puedes ejercitar mucho tu creatividad. Si no tienes muñecos, puedes usar material de oficina, libros, velas, cartas… Aprovecha también si tienes una mascota o niños pequeños en casa. Se aburrirán pronto de ti, pero seguro que consigues buenas fotos.

4. Usa elementos caseros en la técnica. Si algo está muy bajo, ponlo más alto subiéndolo a un libro. Si no ves bien, coloca cerca una lámpara, abre la ventana o cámbialo de sitio. Si no te inspiras, cambia de habitación (en el baño puedes echarle mucho rato intentando fotografiar las gotas que salen del grifo o la fruta de la cocina es muy buen recurso para un bodegón).

5. Intenta disparar en RAW, es muy buen momento para hacerlo y ver que no tiene por qué asustarte… ¡y luego procésalas! Vas a estar incluso más tiempo con Lightroom (por ejemplo) que haciendo las fotos, ya verás.