El valor de los tutoriales en fotografía

No todo en esta vida se puede aprender solo… pero sí es cierto que muchas cosas sí. Como ya hemos dicho más de una vez, la fotografía en sí no es algo que uno pueda aprender solito al completo (necesitamos mucha crítica, ver una gran cantidad de trabajos ajenos y jamás nos vendrá mal mirar consejos, leer blogs y dejarnos ayudar por los que ya saben). Porque no debemos confundir eso de aprender solo con el aprendizaje individual. Quizá ser autodidacta implique pasar muchas horas de estudio y práctica sin nadie alrededor, pero eso no significa que no nos ayude nadie.

En Internet hay infinidad de páginas web y blogs muy útiles (la gran mayoría gratis) donde se nos enseña TODO lo que hay que saber acerca de la fotografía… pero también existen tutoriales. Esos tutoriales son compartidos normalmente de forma desinteresada por los autores y podemos encontrarlos de todo tipo. Yo últimamente he usado algunos completos acerca de cómo crear algunas imágenes determinadas en Photoshop, pero también podemos encontrar algunos de cómo hacer cosas muy concretas. (Por ejemplo, en la imagen no sabía cómo crear los hilos de la boca para que diesen una sensación más real, si pincháis en la imagen y lo acercáis, veréis que tienen hasta sombra).

Así que, si tenéis muchas ganas de hacer algo y no sabéis cómo (time lapses, fotos de larga exposición, fotomanipulación, autorretratos, lightpainting, etc), os animo a buscar tutoriales y seguirlos. ¡Veréis qué rápido se aprende!

Film Portraits 1: Coraline

 

Nunca te aburras en casa

Ya hablamos de que deberíamos llevarnos la cámara cuando salgamos de casa porque nunca sabemos qué podemos encontrarnos… pero pasa lo mismo cuando no salimos de casa. Nunca debemos descartar ponernos a hacer fotos de lo que hay a nuestro alrededor, aunque estemos metidos entre cuatro paredes.

Nunca debemos aburrirnos. Cuando no sepamos qué hacer podemos usar lápices, muñecos, libros, etc. ¡Cualquier cosa! Nos sorprenderemos de cómo las horas pasan sin que nos demos cuenta y la cantidad de cosas que vamos a aprender… porque el más del 50% del aprendizaje es la práctica y gracias a algo tan mundano como unos cubiertos podemos aprender muchísimo sobre el enfoque, experimentar con la profundidad de campo, la luz… ¡y además procesando!

Algunos consejos:

1. Nuestros familiares pueden llegar a ser muy graciosillos… o simplemente no entienden qué estamos haciendo y le restan importancia. Por eso puede llegar a ser una verdadera molestia y nos entorpecerán mientras estamos haciendo fotos. Y nosotros también les molestaremos si estamos en medio. Debemos intentar estar solos en una habitación y no interrumpir a quien vive con nosotros, metiéndonos donde no molestemos y nadie nos moleste a nosotros.

2. Ponte cerca de una ventana. Por mucho que leamos… la luz se aprende con luz. Con la que entra por nuestros cristales aprenderemos las ventajas e inconvenientes de la luz natural y cómo aprovecharla y usarla en nuestro favor. También podemos crear pequeños ‘sets’ fotográficos en nuestro escritorio si queremos saber más sobre la fotografía de estudio.

3. No compres nada, usa lo que tengas en casa. Le puedes hacer fotos a cualquier cosa y seguramente tienes más que de sobra en casa, buscándolo puedes ejercitar mucho tu creatividad. Si no tienes muñecos, puedes usar material de oficina, libros, velas, cartas… Aprovecha también si tienes una mascota o niños pequeños en casa. Se aburrirán pronto de ti, pero seguro que consigues buenas fotos.

4. Usa elementos caseros en la técnica. Si algo está muy bajo, ponlo más alto subiéndolo a un libro. Si no ves bien, coloca cerca una lámpara, abre la ventana o cámbialo de sitio. Si no te inspiras, cambia de habitación (en el baño puedes echarle mucho rato intentando fotografiar las gotas que salen del grifo o la fruta de la cocina es muy buen recurso para un bodegón).

5. Intenta disparar en RAW, es muy buen momento para hacerlo y ver que no tiene por qué asustarte… ¡y luego procésalas! Vas a estar incluso más tiempo con Lightroom (por ejemplo) que haciendo las fotos, ya verás.

Mi cámara pt6. Cámara réflex digital de gama alta

La cámara de las cámaras, la máquina de la fotografía por excelencia. Es de esas que estamos acostumbrados a ver en la tele en manos de los fotoperiodistas o de los profesionales que hacen reportajes de boda, books de modelos, etc., pero muy pocas veces por la calle.

Esto se debe al precio, no nos engañemos. Aunque sea muy complejo usarlas para alguien sin experiencia fotográfica, si fuesen más baratas todo el mundo tendría una y dispararía en modo automático, flipando con la calidad aparente que tendrían sus fotos de recuerdo de las vacaciones de Torrelodones.

Por desgracia, suelo ver por las redes sociales fotografías de gente que tiene cámaras así y que, como están aprendiendo, las hacen en modo automático y las retocan con poco conocimiento, normalmente con software básico como Picasa o iPhoto… y parece que las hacen con la Blackberry en vez de con estas grandes herramientas. Son fotos pixeladas, con una saturación y una iluminación pésimas, faltas de contraste y erróneamente compuestas. Es una verdadera pena ver fotografías de novato con estas cámaras… como obligar a Pavarotti a cantar un tema de Pitbull.

Imagen perteneciente a http://www.pixiq.com

¿Por qué no queremos una cámara así?

  • Porque es cara y un simple aficionado no la amortiza.
  • Porque son cámaras pensadas para profesionales.
  • Son más un instrumento de trabajo que un hobby.
  • Porque no es el momento, tiene demasiadas funciones que no sabríamos usar. Estas cámaras requieren mucha experiencia.
  • Pesan demasiado como para usarlas solamente para retratar momentos de nuestros viajes o paseos.
  • Porque cada vez que usas una máquina así en modo automático, muere un gatito.

¿Por qué queremos una cámara así?

  • Son lo más de lo más.
  • Nos permiten un uso profesional completo.
  • El nivel de ISO llega a cifras impresionantes.
  • Si el AF de la gama media triplica en calidad el de la gama baja, podemos hacernos una idea…
  • El disparo en ráfaga deja boquiabierto a cualquiera
  • Porque soportan condiciones extremas, temperaturas y ambientes poco propicios, tienen un chasis más que robusto y el sistema de sellado la protege de la suciedad, el polvo y la humedad.
  • Puedes pasar a RAW con solo pulsar un botoncito.
  • El video HD tiene una calidad excelente.
  • Por sus comandos, memoria, resolución, pantalla… y un larguísimo etcétera.
Sigo diciendo que no es imposible comenzar con una cámara de alta gama como una Canon Eos 5d o una Nikon D800, aunque me gustaría mucho ver buenos resultados de esas cámaras en manos de un novato autodidacta. Ya ni hablemos de modelos como la  Canon Eos 1D o la Nikon D3s… Y si por la razón que sea hemos ido a dar con una cámara de gama alta… busquemos ayuda como clases, cursos, etc. Siendo autodidactas rara vez nos irá bien y se nos quedará más que grande.
Como hemos mencionado, la cámara no convierte al fotógrafo e irse a por la más cara no nos va a dar buenos resultados por arte de magia, probablemente lo contrario. ¿Que nos conformamos con lo que la cámara “nos hace” en modo automático, sin saber enfocar y haciendo las fotos de cualquier manera sin tener unas nociones mínimas de composición o iluminación? Estupendo, pero para eso no desembolsemos una pasta tan gansa y no malgastemos la potencia de una herramienta profesional de esa manera. Compremos una cámara réflex de gama baja.

Mi cámara pt4. Cámara réflex digital de gama baja

En estos últimos post os hablaré de Canon. No por tema de canonistas/nikonistas (que explicaremos más adelante), sino porque es la marca con la que yo tengo experiencia.

Para poneros un ejemplo:

  • Gama baja -> Canon Eos 400D
  • Gama media -> Canon Eos 60D
  • Gama alta -> Canon Eos 7D

Por así decirlo, cuantos menos numeritos, más alta será la gama.

Las cámara réflex (DSLR) de gama baja son muy buenas cámaras en cuestión de calidad y manejo, pero no las mejores. Aún así, se pueden usar para casi cualquier cosa puesto que ya entran en el rango profesional. Conozco a más de un fotógrafo que realiza books profesionales a modelos con este tipo de cámaras y los resultados son sorprendentes. Ahora mismo, yo poseo una Canon Eos 400D y me he quedado blanca millones de veces con las fotos que estas cámaras son capaces de hacer… o más bien que nos dejan ser capaces de hacer.

¿Cuál es la diferencia? Pues, como ya hemos repetido una y mil veces, el aprendizaje es la diferencia más básica.

Conoceréis a muchas personas que, sin tener ni idea de fotografía, se han querido unir a ella con lo más caro que han encontrado. Pero todos los buenos fotógrafos os lo dirán: el dinero no es sinónimo de calidad. El talento no se compra, aunque no es imposible aprender desde cero con una cámara así. Y si no es imposible, ¿por qué debemos empezar desde abajo los demás?

Puede que me equivoque, pero la experiencia me ha enseñado a escalar las montañas desde abajo. A todos nos suena familiar aquello de “empezar la casa por el tejado”. Nadie es chef por tener una Thermomix. Nadie que quiera echarse a la mar por primera vez coge el timón de un transatlántico sin haber cogido primero unos remos o manejado una embarcación pequeña. Así como ningún piloto lleva un avión desde la India hasta Europa sin haber realizado previamente viajes nacionales.

Por ello, puede que empecemos en la fotografía directamente con una ráflex, pero es una locura que nos lancemos de primeras a por una cámara de gama alta como una Canon Eos 7D, 5D ó 1D.

Como ya he dicho anteriormente, la mejor manera de aprender es desde abajo, paso por paso. Y nunca deberemos dar el siguiente hasta que nuestra cámara se nos haya quedado corta.

Con una cámara de gama baja aprenderé:

  • A experimentar con más opciones, más botones, más funciones.
  • A sostener una réflex correctamente.
  • A disparar mirando directamente, sin la pantalla de por medio.
  • Que la fotografía no es solo calidad estética, no solo es resolución, megapíxeles y funciones, sino que todo lo que fotografiamos debe tener un significado y hacerse con cariño.
  • Que existen una reglas que debemos aprender y que debemos comprender no solo la composición, sino también la luz, que es la base de la fotografía.
  • A comprender y utilizar la exposición y la velocidad de obturación.
  • Que una cámara tiene mil funciones y botones, pero que con el modo manual podemos conseguir infinidad de cosas.
  • Que el ISO es más importante de lo que pensamos y sirve para mucho más de lo que creemos.
  • Que a todos los modos se les puede sacar partido (M, Av, P…)
  • Que no es que “la cámara no llega”, sino que no sabemos hacerlo y debemos aprender.
  • Que cuando no vemos algo, es porque no tenemos el objetivo que debemos tener, no es que la cámara no nos deje.
  • Que el profesional no nace, se hace.
  • Que el talento no es suficiente.
  • Que trabajamos con algo frágil. Tenemos que cuidarla, limpiarla, no darle golpes, guardarla bien, protegerla correctamente… en definitiva, tratarla bien. A ella y a los objetivos que tenemos.

Algunas fotos hechas con Canon Eos 400D:

Mi cámara pt3. Cámara semi-profesional

Este tipo de cámaras reciben varios nombres: semi-profesionales o bridge son algunos.

La decisión de comprarse una cámara semi-profesional no es fácil.

En primer lugar, está el precio. La mayoría son bastante más caras que una compacta y la diferencia con respecto a las réflex de gama baja no es tan grande como puede parecer. Normalmente la gente tiende a pensar: “Bah, para eso me compro una buena”.

Pero, ¿qué es eso de buena? Las cámaras no son buenas en sí mismas, son buenas para el usuario y para las circunstancias de cada uno. Es decir, una cámara no es buena o mala sin más, debe ser adecuada para ti. Por lo tanto, si no vamos a saber usarla, es mejor que  no adquiramos una réflex, ya que fácilmente nos desilusionaremos pronto al no aprender tan rápido como quisiéramos y la dejaremos en el armario acumulando polvo… ¡¡O PEOR!! La usaremos en modo automático hasta el fin de los días y no hay nada peor que eso. ¿Para qué vamos a hacer fotos de una calidad inferior con una cámara más potente?

“El poder de la cámara no es transformar al fotógrafo en artista, sino proporcionarle el impulso de seguir buscando”.- Brooks Anderson

Fotografía de Photojojo.com

En segundo lugar, por la apariencia y el tamaño. Las bridge son cámaras que pesan poco, compuestas esencialmente de plástico, no existe la posibilidad de cambiar de objetivo (aunque suelen contar con un teleobjetivo) y son pequeñitas.

Nuestro problema está en que asociamos lo grande con lo profesional. Los hay que piensan que, si su cámara es pequeña (aunque tenga apariencia de réflex), no parecerán profesionales. Pero parecerlo no significa serlo, o sea que mejor ir poco a poco y llevar colgado algo pequeñito pero matón.

Ahora en serio, ¿para qué quiero una semi-profesional si no es una compacta… pero tampoco es una réflex?

Es cierto que el visor es electrónico (las digitales usan visor óptico y las DSLR visor réflex, echa un vistazo aquí), no aceptan el intercambio de objetivos (no son exactamente lo mismo que las cámaras híbridasEVIL) y son pequeñas… ¡pero son perfectas para empezar a controlar la fotografía! De hecho, muchos fotógrafos usan este tipo de cámaras en su tiempo libre por su gran calidad y para no ir cargados. Si no lo tenemos claro, volvamos a los 3 escalones de aprendizaje con la guitarra.

Las ventajas de las semi-profesionales:

  • La configuración es totalmente modificable.
  • Tienen apariencia profesional.
  • Son comodísimas de llevar y pesan poco.
  • Cuentan con la ruedecita para elegir modos (M, Av, Tv, P…)
  • Trabajan bien con poca luz.
  • Manejo más amplio del ISO, reducción de ruido, mejor definición.
  • Incluso en automático, la superioridad en la calidad es notable (con respecto a las compactas).
  • Tienen muchísimos más settings que las compactas, aunque éstas cada vez incluyen más (encontramos configuraciones para hacer fotos de noche, en la playa, en movimiento, etc.)

Veamos un par de fotografías hechas con la Kodak Easyshare Z8612