La mirada obturada

Últimamente he estado descuidando mucho Fotógrafos en potencia… pero he de decir que tengo excusa. El motivo ha sido la realización de este documental, ‘La mirada obturada‘, cuyo link os dejo aquí abajo para que podáis verlo, os va a interesar.

Gonzalo, Luis, Patricia y Triz son cuatro personas diferentes, que no se conocen y no tienen aparentemente nada en común… salvo su amor por la fotografía. Ellos dedican su tiempo a ello y, aunque de forma muy distinta, lo han convertido en su estilo de vida. A lo largo del documental, podremos experimentar cómo es el mundo a través de sus ojos, qué piensan, qué sienten cuando sostienen una cámara entre sus manos, qué es para ellos la fotografía  y, por supuesto, conversan también sobre aspectos un poco más “peliagudos” como el intrusismo laboral y la manipulación.

La mirada obturada

Beatriz Vega

Más conocida como Triz Vega, lleva muchos años en el mundo de la fotografía. Vive en Bermeo (Bilbao) y hace fotografía y books de moda entre muchas otras cosas. Ella es el arte, la expresión, las ganas de mostrar al mundo lo que tiene dentro. Es el color, los rostros, las personas.

¿Dónde podemos ver su trabajo?

Su página de Facebook

Su cuenta de Flickr

Su portfolio

– Su cuenta de Twitter

Gonzalo González de Vega

Gonzalo es un joven que vive en Ávila. Apasionado de la técnica time-lapse, ve el mundo a través del objetivo de su cámara y del iPhone. Él es el amor por la vida, la reflexión, la pasión por las cosas sencillas. Es la luz, el detalle, la paciencia.

¿Dónde podemos ver su trabajo?

Su página de Facebook

Ávila fotos de negocios

Su portfolio

Su cuenta de Twitter

Luis Rodriguez

Luis es arquitecto y retrata las calles de Madrid y sus habitantes a través de la lente de su iPhone. Comenzó a participar en Instagram y, a partir de ahí, hizo de la fotografía uno de los ejes de su día a día. Él es el movimiento, la curiosidad, el blanco y negro.

¿Dónde podemos ver su trabajo?

Su página de Facebook

Su blog

Su cuenta de Instagram

Su cuenta de Twitter

Patricia R. Soto

Patricia hace fotografías de objetos (joyas, accesorios, etc.) aunque también se dedica al retrato. Y más concretamente, al retrato de animales. Ella es la técnica, el método, el cuidado y la dedicación. Es el estudio, el experimento, el conocimiento en estado puro.

¿Dónde podemos ver su trabajo?

En Facebook

Su cuenta en Flickr

Su portfolio

Pero, ¿qué mejor forma de conocerlos que viendo el documental? Espero que os guste:

Anuncios

¿Dónde puedo enseñar mis fotos?

Pocos fotógrafos hacen fotos para sí mismos. De hecho, el simple hecho de llamar a alguien fotógrafo implica que su trabajo sea visto por los demás, sería ridículo decir que alguien lo es si no se tiene ni idea de lo que hace. No tiene sentido disparar y editar para luego guardar las fotos en un disco duro y que jamás vuelvan a ver la luz del sol, por muy vergonzosos que seamos.

Para ser fotógrafos (en potencia) debemos tener claro que existe la necesidad de compartir. Y más que el mero hecho de compartir, el exhibicionismo. A todos nos gusta que nos alaben, ¿no es cierto? Y normalmente, cuando caminamos junto a alguien y tomamos una buena foto, nuestro primer impulso es tender la cámara hacia esa persona y enseñársela (¡la foto!).

Pues entonces, ¿por qué no unirnos a alguna comunidad fotográfica para compartir nuestro trabajo? Como ya dijimos, es bueno que otros fotógrafos y aficionados vean nuestras fotos y nos critiquen, tanto positiva como negativamente. A veces no basta con unas buenas palabras de nuestra familia o amigos… y además es buenísima opción en caso de que nos dé vergüenza enseñarles nuestras fotos a ellos. Y lo más importante: podemos aprender muchísimo también viendo el trabajo ajeno, mirando, preguntando…

Las redes sociales que uso

Instagram

Ya hablamos de esta app que ha revolucionado la fotografía de una manera que nadie se imaginaba. Hacer fotos con el móvil despierta nuestra creatividad y, además, el teléfono es algo que siempre llevamos encima, por lo que muchas cosas que antes se quedaban sin retratar ahora pueden ser capturadas por nuestro pequeño cacharro cuando no llevemos la cámara encima.

Instagram es una comunidad enorme (y más ahora que los usuarios de Android han podido unirse) en la que encontraremos millones de personas a quienes les gusten nuestras fotos, que compartan las suyas con nosotros y con quien compartir también trucos y consejos sobre fotografía. Esta app es la interacción en estado puro.

500px

Es una página que poco a poco se va comiendo el protagonismo casi monopolístico que tenía Flickr. Esta red social anima a sus usuarios a subir “solo sus mejores fotos” y en ella encontramos justo eso: fotos impresionantes, de una calidad tremendamente alta y profesional.

Quizá no sea bueno para nuestra autoestima entrar en este tipo de páginas en las que el listón está por las nubes, pero vale la pena intentarlo, aunque solo lo hagamos para poder disfrutar cada día de la belleza de todos los rincones del mundo a los que normalmente no podemos ni soñar acceder. 500px quizá no cuente con un archivo fotográfico tan amplio como el de Flickr, pero garantiza que encontraremos “lo mejor”. Además, su usabilidad es más que sencilla, las actualizaciones son constantes y la interfaz enamora. El simple hecho de ver nuestras fotos allí es ya un regalo. ¡Pero no nos fiemos! Nada es eterno y todo lo corrompe el tiempo.

Pinterest

Es la nueva moda. Es raro que a alguien no le aparezca de vez en cuando en su TL de Twitter alguna foto o referencia a esta nueva red social, que parece que los fotógrafos han cogido con ganas. Pero realmente no es una página 100% para fotógrafos, más bien es una plataforma que sirve para “encontrar, filtrar y organizar imágenes”. En ella se comparten fotografías en posts (pins) y se crean colecciones con el objetivo de unir a la gente a través de intereses comunes. La avala haber sido recomendada por la revista Time como uno de los 50 mejores sitios de 2011.

Según mi experiencia, Pinterest es una especie de nuevo Tumbrl. Para mí, este tipo de redes sirven muchísimo más para MIRAR que para compartir nuestro propio trabajo. ¿Que si podemos colgar nuestras fotos? Por supuesto. Pero es una buenísima opción para aprender a valorar el trabajo ajeno y consumir imágenes y más imágenes, tanto actuales como antiguas.

Las redes sociales que no uso

Flickr

La que antes era la red sociales por excelencia de las redes sociales para fotógrafos… está de capa caída. Si bien es cierto que aún se sigue usando y mucho, hay bastantes casos de fotógrafos que se han trasladado a otras plataformas que ahora se están consolidando, como 500px, o que simplemente han preferido hacerse un portfolio online o una página web propia.

Flickr tiene muchas cosas buenas, como por ejemplo su antigüedad. Nos encontraremos ante un archivo inmenso de fotografías, lleno de trabajos espectaculares… pero también de fotos normales y corrientes, de usuarios que ni son ni quieren ser fotógrafos y que usan la red como almacenamiento de sus fotos personales o para compartirlas fácilmente con sus amigos. hay quien dice que ese ha sido precisamente el fallo que ha hecho caer a Flickr, que ahora mismo es más una web llena de galerías de principiantes y usuarios que solo suben las fotos de la boda de su prima para tenerlas almacenadas en algún sitio.

Pero yo no lo creo. En mi opinión, el fallo principal ha sido que Flickr no ha sabido hacerle frente a la competencia, a las nuevas redes como 500px o portfolios gratuitos como los de Wix. Su página sigue como siempre, sus servicios también. La integración en dispositivos móviles y tabletas no es demasiado brillante… pero nunca se sabe, hay grandes barcos que resurgen.

¿Debo estar en todas?

No. El que mucho abarca, poco aprieta… y es que difícilmente tendremos tiempo para mantener tantas cosas. Es normal no dar abasto con tantos sitios, tantas posibilidades, tantas recomendaciones, tantas modas…

Los blogs, los portfolios, Facebook. Twitter, 500px, Flickr, Instagram, Pinterest, Google+… es suficiente para volver loco a cualquiera. Por eso debemos probar y no usar nunca más redes sociales de las que podemos mantener. “¡El caso es estar en todas partes!” Pues no, amigo. Más vale tener un par de sitios bien cuidados y actualizados que diez hechos un desastes y semi abandonados. ¡Prueba y elige!

¿Cómo edito mis fotos?

Quien te diga que para hacer un buen tratamiento fotográfico se necesita manejar Photoshop te miente.

En primer lugar, porque debemos diferenciar bien entre procesar una foto y retocarla. Procesar es, por así decirlo, adaptar el método del cuarto oscuro a la era digital. Gracias a la tecnología hemos podido conseguir en nuestras fotos lo que antes se conseguía con la química (y mucho más). Pero retocar es otro asunto, es más bien… “manipular” la foto. Es decir: quitar, poner, mover, arreglar y añadir cosas a una imagen. Es un arte en sí mismo y podemos encontrar cosas que nos dejarán perplejos de gente que sabe usarlo francamente bien.

Adobe Photoshop es un programa complejo de retoque de imagen con el que se pueden conseguir efectos impresionantes si se sabe cómo usarlo. Pero es difícil aprender y, si no tenemos paciencia o tiempo y no queremos conseguir de momento ese tipo de resultados, existen infinidad de alternativas. Además, no a todos los fotógrafos tiene por qué interesarles, eso debemos tenerlo muy claro.

El retoque fotográfico es como las cámaras. Hay que ir avanzando según nos lo pida el cuerpo. No debemos sentirnos avergonzados si al principio utilizamos programas más básicos para aplicar filtros o efectos determinados a nuestras fotos, ¡por algo se empieza!

Yo cuando comencé y hasta hace menos de lo que me gusta reconocer, usaba Picasa, un programa de Google que cataloga las fotos de nuestro ordenador y nos permite modificar el brillo, el contraste, la temperatura de color o la saturación, además de permitirnos aplicar filtros como el blanco y negro, granulado, etc.

No hay ningún problema en utilizar ese tipo de herramientas que nos ayudan, más que otra cosa, a corregir nuestros fallos de cálculo a la hora de disparar y mejorar nuestras fotos con efectos básicos.

Más adelante, podemos usar otro tipo de software más sofisticado, que nos brinda la oportunidad de modificar nuestras fotos más allá de la simple edición. Tenemos, por ejemplo, un programa que conocí cuando me compré la híbrida: Corel Paintshop pro.

Este programa es conocido popularmente como “el Photoshop para tontos” (que nadie se ofenda), ya que tiene efectos parecidos aunque es más limitado… pero es facilísimo de usar. Sin ese lío de capas, pestañas infinitas y millones de botones, podemos conseguir cosas muy decentes gracias a ese programita. Además, es mucho más barato que Photoshop.

Otro de Adobe que empecé a usar hace poco es Photoshop Lightroom, ya conocidísimo y muy usado por un gran número de fotógrafos. Podemos decir que es una versión descafeinada del Photoshop, en la que se han recopilado las funciones más usadas de este programa con una interfaz muy agradable y una usabilidad sencilla, aunque necesitaremos tiempo para adaptarnos si venimos desde abajo. Tened claro que este programa procesa, no retoca.

Fanatismos aparte, podemos explicar bien gracias a Apple la evolución en la edición fotográfica. Esta marca te ofrece de primeras iPhoto. Un programa gratuito con el que aprender a clasificar, organizar y procesar tus fotos con algunos ajustes y reajustes sencillos, muy parecido a Picasa. Nada del otro mundo, pero suficiente para alguien que está empezando a hacer sus pinitos y aprendiendo. Una vez que se nos ha quedado corto, ofrecen Aperture. Con este programa pasamos a ser pro(fessional) y se nos abre un mundo enorme y lleno de posibilidades de procesamiento fotográfico. Aperture usa las mismas bases que su hermano pequeño, por lo que es más sencillo aprender con él.

Ha sido creado para hacerle la competencia directa a otros programas, en especial a Lightroom, aunque no queda muy claro si hay o alguna vez habrá algún vencedor en esa guerra. Dicen que Aperture es más sencillo, más intuitivo y que tiene las mismas posibilidades y prestaciones que Lightroom, pero los fanáticos de Adobe defienden que Aperture es un “juguete” creado para aquellos que quieren creerse fotógrafos. No obstante, eso es lo que decían algunos usuarios de Photoshop cuando salió a la luz Lightroom y no debemos olvidar que la tecnología debe ayudarnos y que no es malo, sino todo lo contrario, que los programas que se desarrollen sean cada vez más sencillos.

Procesar una foto no debería estar al alcance de tan solo un puñado de entendidos. Y no debemos tenerle miedo al progreso… que cualquiera hoy en día tenga acceso a un buen equipo fotográfico y al material necesario para procesar sus fotos no debe hacernos desconfiar, nuestro trabajo y/o afición no corre peligro. Pero tampoco debemos olvidar que las herramientas solo ayudan, no hace milagros con nuestras imágenes.

Si bien es cierto que cada fotógrafo usa las herramientas de edición más adaptadas a su trabajo, no está de más conocerlas todas a nivel superficial para poder decidirnos. No importa si al principio usamos Picasa o iPhoto (sobre todo porque son gratuitos), seguro que nos va entrando poco a poco la curiosidad y el gusanillo nos lleva a ir aventurándonos con Lightroom, Aperture, Paintshop pro, etc. Conforme vayamos aprendiendo, más querremos saber y más podremos acercarnos a Photoshop o a cualquiera que sea el programa que queramos utilizar.