¿Dónde puedo enseñar mis fotos?

Pocos fotógrafos hacen fotos para sí mismos. De hecho, el simple hecho de llamar a alguien fotógrafo implica que su trabajo sea visto por los demás, sería ridículo decir que alguien lo es si no se tiene ni idea de lo que hace. No tiene sentido disparar y editar para luego guardar las fotos en un disco duro y que jamás vuelvan a ver la luz del sol, por muy vergonzosos que seamos.

Para ser fotógrafos (en potencia) debemos tener claro que existe la necesidad de compartir. Y más que el mero hecho de compartir, el exhibicionismo. A todos nos gusta que nos alaben, ¿no es cierto? Y normalmente, cuando caminamos junto a alguien y tomamos una buena foto, nuestro primer impulso es tender la cámara hacia esa persona y enseñársela (¡la foto!).

Pues entonces, ¿por qué no unirnos a alguna comunidad fotográfica para compartir nuestro trabajo? Como ya dijimos, es bueno que otros fotógrafos y aficionados vean nuestras fotos y nos critiquen, tanto positiva como negativamente. A veces no basta con unas buenas palabras de nuestra familia o amigos… y además es buenísima opción en caso de que nos dé vergüenza enseñarles nuestras fotos a ellos. Y lo más importante: podemos aprender muchísimo también viendo el trabajo ajeno, mirando, preguntando…

Las redes sociales que uso

Instagram

Ya hablamos de esta app que ha revolucionado la fotografía de una manera que nadie se imaginaba. Hacer fotos con el móvil despierta nuestra creatividad y, además, el teléfono es algo que siempre llevamos encima, por lo que muchas cosas que antes se quedaban sin retratar ahora pueden ser capturadas por nuestro pequeño cacharro cuando no llevemos la cámara encima.

Instagram es una comunidad enorme (y más ahora que los usuarios de Android han podido unirse) en la que encontraremos millones de personas a quienes les gusten nuestras fotos, que compartan las suyas con nosotros y con quien compartir también trucos y consejos sobre fotografía. Esta app es la interacción en estado puro.

500px

Es una página que poco a poco se va comiendo el protagonismo casi monopolístico que tenía Flickr. Esta red social anima a sus usuarios a subir “solo sus mejores fotos” y en ella encontramos justo eso: fotos impresionantes, de una calidad tremendamente alta y profesional.

Quizá no sea bueno para nuestra autoestima entrar en este tipo de páginas en las que el listón está por las nubes, pero vale la pena intentarlo, aunque solo lo hagamos para poder disfrutar cada día de la belleza de todos los rincones del mundo a los que normalmente no podemos ni soñar acceder. 500px quizá no cuente con un archivo fotográfico tan amplio como el de Flickr, pero garantiza que encontraremos “lo mejor”. Además, su usabilidad es más que sencilla, las actualizaciones son constantes y la interfaz enamora. El simple hecho de ver nuestras fotos allí es ya un regalo. ¡Pero no nos fiemos! Nada es eterno y todo lo corrompe el tiempo.

Pinterest

Es la nueva moda. Es raro que a alguien no le aparezca de vez en cuando en su TL de Twitter alguna foto o referencia a esta nueva red social, que parece que los fotógrafos han cogido con ganas. Pero realmente no es una página 100% para fotógrafos, más bien es una plataforma que sirve para “encontrar, filtrar y organizar imágenes”. En ella se comparten fotografías en posts (pins) y se crean colecciones con el objetivo de unir a la gente a través de intereses comunes. La avala haber sido recomendada por la revista Time como uno de los 50 mejores sitios de 2011.

Según mi experiencia, Pinterest es una especie de nuevo Tumbrl. Para mí, este tipo de redes sirven muchísimo más para MIRAR que para compartir nuestro propio trabajo. ¿Que si podemos colgar nuestras fotos? Por supuesto. Pero es una buenísima opción para aprender a valorar el trabajo ajeno y consumir imágenes y más imágenes, tanto actuales como antiguas.

Las redes sociales que no uso

Flickr

La que antes era la red sociales por excelencia de las redes sociales para fotógrafos… está de capa caída. Si bien es cierto que aún se sigue usando y mucho, hay bastantes casos de fotógrafos que se han trasladado a otras plataformas que ahora se están consolidando, como 500px, o que simplemente han preferido hacerse un portfolio online o una página web propia.

Flickr tiene muchas cosas buenas, como por ejemplo su antigüedad. Nos encontraremos ante un archivo inmenso de fotografías, lleno de trabajos espectaculares… pero también de fotos normales y corrientes, de usuarios que ni son ni quieren ser fotógrafos y que usan la red como almacenamiento de sus fotos personales o para compartirlas fácilmente con sus amigos. hay quien dice que ese ha sido precisamente el fallo que ha hecho caer a Flickr, que ahora mismo es más una web llena de galerías de principiantes y usuarios que solo suben las fotos de la boda de su prima para tenerlas almacenadas en algún sitio.

Pero yo no lo creo. En mi opinión, el fallo principal ha sido que Flickr no ha sabido hacerle frente a la competencia, a las nuevas redes como 500px o portfolios gratuitos como los de Wix. Su página sigue como siempre, sus servicios también. La integración en dispositivos móviles y tabletas no es demasiado brillante… pero nunca se sabe, hay grandes barcos que resurgen.

¿Debo estar en todas?

No. El que mucho abarca, poco aprieta… y es que difícilmente tendremos tiempo para mantener tantas cosas. Es normal no dar abasto con tantos sitios, tantas posibilidades, tantas recomendaciones, tantas modas…

Los blogs, los portfolios, Facebook. Twitter, 500px, Flickr, Instagram, Pinterest, Google+… es suficiente para volver loco a cualquiera. Por eso debemos probar y no usar nunca más redes sociales de las que podemos mantener. “¡El caso es estar en todas partes!” Pues no, amigo. Más vale tener un par de sitios bien cuidados y actualizados que diez hechos un desastes y semi abandonados. ¡Prueba y elige!

Otros tipos de edición

En la anterior entrada hablábamos de la edición fotográfica y los distintos programas que pueden servirnos para procesar y/o retocar nuestras fotos. Este tipo de software hace que cada vez sea más sencillo conectar nuestra cámara al ordenador y obtener resultados rápidamente.

Pero no siempre podemos tener nuestro ordenador con nosotros y a veces necesitamos una edición rápida o simplemente más cómoda. Con las nuevas tecnologías desarrolladas en los últimos años, podemos editar una fotografía rápidamente en cualquier momento y lugar. Ya sea para nuestro smarthphone o en una tablet, cada día nacen nuevas aplicaciones destinadas a hacer nuestras tareas más fácil, rápida y cómodamente.

Como ya vimos con la iPhoneografía, existen infinitas aplicaciones que nos permiten editar. Yo, personalmente, utilizo el iPhone para las fotos que tomo con él y el iPad para las de la réflex o la compacta. Aún así, hay ocasiones en las que es necesario abrir el ordenador y echarle más tiempo y ganas… cada día son más completas, pero hay muchísimas cosas aún que un dispositivo móvil no es capaz de hacer. No es recomendable que usemos estos dispositivos para trabajos más serios o profesionales de momento, ¡no son tabletas gráficas!

Apps que uso

Snapseed

Es la app por excelencia para fotografía en iPhone y iPad. No es de lo más profesional que hay, pero encontraremos los ajustes necesarios para mejorar nuestras fotos, así como filtros y otras utilidades para formato. Tiene la excelente opción de editado por zonas y la opción de comparar la editada con la foto original. Se pueden hacer apaños muy decentes, pero yo no suelo utilizarla para nada más que las fotografías hechas con dispositivos móviles y las de la réflex cuando quiero subir alguna a Facebook y necesita un procesamiento rapidito y sencillo.

Iris

De momento no está adaptada para iPad, por lo que es un poco difícil de usar para fotografías que no han sido tomadas con el propio teléfono. Cuenta con un gran número de filtros y ajustes para la edición de nuestras fotos, permitiéndonos modificar desde el histograma hasta la dominancia de colores y también podemos aplicar máscaras. De momento es óptima para el procesamiento de fotos móviles, como las que usamos para subir a Instagram, pero hace que los archivos más grandes pierdan mucha calidad.

Filterstorm

Aunque existen varias apps de Adobe Photoshop para iPad, las malas críticas respecto a ellas me han hecho huir de gastarme el dinero en programas que luego no usaré. Por ello, descargué Filterstorm, una aplicación conocida como “el Photoshop del iPad” que da muy buenos resultados.

Cuesta un poco acostumbrarse a usar herramientas así con los dedos, pero vale la pena. De hecho, los hay que se han hecho con un bolígrafo especial para su tablet. Tiene todo lo que podríamos desear, desde ajustes básicos hasta editado por capas. Además, el precio es muchísimo más bajo que Photoshop Touch y nos da la oportunidad de subir a la versión Pro para acceder a más prestaciones.

Photoshop para iPad y Android

Mi cámara pt.7 Alternativas

Hemos estado hablando de las cámaras digitales compactas, semi-profesionales y réflex… pero es imposible olvidarse de que existen alternativas a la hora de fotografiar. Hoy destacaremos dos: la lomografía y la fotografía móvil.

La lomografía

Es un estilo fotográfico que surgió en 1982, pero que de nuevo está de moda. Lleva el nombre de las cámaras que se utilizan para realizarla, las cámaras lomográficas, y son analógicas. Es decir, que utilizan carrete entre otras diferencias con las digitales. Aún así, se ha podido ver en el mercado algún que otro intento de lomografía digital.

Pero poco sentido tiene, la verdad, puesto que no hace falta que usemos este tipo de cámaras en la actualidad (me refiero a las digitales). Se pueden reproducir los resultados con Photoshop o con los filtros que llevan integrados la mayoría de aplicaciones móviles modernas, como Instagram o Hipstamatic.

Características:

  • Lente gran angular.
  • Ajuste manual/automático para la exposición.
  • Enfoque muy limitado.
  • Resultados defectuosos como saturación excesiva, error de gamma, desenfoque, viñeteado, confusión de figuras, efecto túnel, sub/sobreexposición.

No obstante y como todo en esta vida, si se saben usar ofrecen fotografía impresionantes. El encanto de este tipo de fotografía es la poesía de su estilo y que permite dar rienda suelta a la creatividad. Lo que me ha chocado ha sido ver últimamente que muchos adquieren cámaras lomográficas para decorar su habitación o por el capricho del momento aunque luego no la vayan a tocar… ¡cada uno hace lo que quiere, claro! Pero no veo mucho sentido el gastarse dinero en una cámara para que nos sirva de juguete. Está muy de moda entre los modernillos que las sacan a pasear, pero si nosotros (los fotógrafos en potencia) queremos una debemos tener claro que no son trastos de plástico de colores para lucirlos y que de verdad podemos hacer unas fotos fantásticas con ellas. ¡Además es divertidísimo!

Las cámaras no tiene un precio muy elevado y existen muchas comunidades y tiendas dedicadas a ellas.

La fotografía móvil

Este fenómeno apareció hace apenas un par de años y muchos defienden que fue gracias a la llegada de Instagram a los dispositivos móviles iPhone. Lo que empezó como la subida de fotos con filtros predeterminados que imitaban los efectos analógicos de la lomografía o la Polaroid se acabó  convirtiendo en todo un fenómeno de masas.

Lo cierto es que, a partir de esa aplicación, han comenzado a surgir centenares de apps de edición y retoque fotográfico, filtros y redes sociales destinadas a compartir las fotografías realizadas con el teléfono móvil.

Hay muchos que se consideran iPhoneógrafos y solamente usan este dispositivo para tomar fotos, no les interesa hacerlo con cámaras compactas o réflex. Pero hay que ser conscientes de que, como todo en esta vida, la fotografía móvil tiene fecha de caducidad y muy serias limitaciones.

Al igual que la lomografía, podemos usar esta técnica con fines más artísticos que profesionales. Las fotografías, si tenemos talento, pueden ser más que buenas y estos dispositivos cada vez cuentan con más resolución. Aún así, yo opino que un fotógrafo en potencia debe usarlo todo para aprender y que en redes como Instagram se encuentran grandes cosas y se puede aprender mucho… ¡o sea que adelante!

Algunas fotos hechas con iPhone 3GS: