¿¿Pero ISO que es??

Ya vimos que con la velocidad de obturación y la apertura del diafragma podíamos controlar la “cantidad de luz” de nuestras fotos… es decir, la exposición. Pero hay un último factor, que no es para nada el menos importante, que influye en ella: la sensibilidad ISO. Podríamos representar la exposición a modo de pirámide, en la que cada uno de estos tres factores son una esquina de la misma.

Por así decirlo, poniéndole determinados valores al ISO, controlamos el nivel de reacción del sensor de nuestra cámara a la luz.

La sensibilidad en números

La mayoría de las cámaras nos da la opción de ajustar la sensibilidad ISO, salvo en el caso de alguna compacta, y lo más normal es que en cámaras híbridas o DSLR de gama baja encontremos valores de 100, 200, 400, 800 y 1600. Son valores que se van doblando. En el caso de famas más altas, podemos llegar a ver valores que alcanzan los 6400, 12800 o incluso los 26500.

La teoría es muy bonita, pero… ¿cómo se usa el ISO?

Esto es algo más sencillo de lo que parece. Imagina que son las 18h  estás en un parque. El ISO está a 100 y las fotografías están bien expuestas, no se ven oscuras ni grisean… pero va cayendo la tarde y las imágenes salen oscuras. Si doblamos el ISO y lo ponemos a 200, de repente vemos lo mismo, como si no hubiese oscurecido.

O que te metes en una habitación y, aunque sea de día, no hay mucha luz. Yo pienso que siempre es mejor despejar las cortinas que subir el ISO, pero si no es posible aumentamos la sensibilidad y cada vez veremos más claras las imágenes. Por lo tanto, cuanto más ISO… más “luz”.

¿Cuánto más ISO mejor?

En absoluto. El ISO es un arma de doble filo y puede llevarnos a engaño, consiguiendo que su ayuda se convierta en nuestro peor enemigo.

Como ya hemos dicho, hay otros factores que influyen en la exposición y hay que saber combinarlos. No tiene ningún sentido no aumentar la abertura pudiendo hacerlo y en su lugar tirar de ISO.

Y el por qué es sencillo: cuando mayor es el nivel de sensibilidad ISO, más riesgos corremos de que nuestra foto sufra lo que llama “ruido“. Nuestra cámara funciona igual, pero forzamos al sensor a que amplifique las señales eléctricas y crea información aleatoria e innecesaria en la imagen que hace que su calidad disminuya.

Por lo tanto, debemos aumentar la sensibilidad ISO cuando sea necesario y siempre usar la cifra más baja posible aunque las condiciones de iluminación no sean buenas. Cuando la luz es muy baja o la velocidad de obturación debe ser rápida (o cuando ocurren ambas cosas) es imposible no subir el ISO, pero siempre que podamos tomarnos nuestro tiempo en jugar con la apertura y la velocidad debemos usar menor sensibilidad posible.

 

Un ejemplo en una habitación oscura: hemos aumentado el ISO sin tocar la velocidad de obturación ni la apertura.

ISO 100

 

ISO 200

ISO 400

 

ISO 800

 

ISO 1600

Anuncios

Un comentario el “¿¿Pero ISO que es??

¿Quieres comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s